Fraternidad

Hoy la fratermidad es lo único que me reconforta. La empatía, el brazo en el hombro, la debilidad compartida, el sentimiento más allá de los arrepentimientos. La tristeza en la faz, la sensibilidad a ras de piel.
Tal como Valentine al escuchar los pecados del juez en la tercera parte de Trois Couleurs: Rouge, de Kristof Kieslowski.
Valentine es una joven modelo. Debido a un accidente con un perro, conoce a un juez jubilado que espía las llamadas telefónicas de sus vecinos, no para chantajearlos, sino que para alimentar su cinismo. Es una historia de relaciones entre seres humanos, Valentine y el juez, pero también de otra gente que pueden no saber las relaciones que tienen con Valentine o con el viejo juez. Redención. Perdón. Compasión.
No sería nadie sin la fretarnidad que me entrega mi amigo.
En la dureza del suelo en que me caigo hay una alfombra mullida tejida por mi amigo.
Este.
Esta fraternidad.

